miércoles, 17 de enero de 2024

San Antón 2024: carteles y otros materiales

CARTELES DE LAS CELEBRACIONES 
DE SAN ANTÓN 2024 
EN LA PROVINCIA DE LEÓN

     

 

OTROS DE AÑOS ANTERIORES







 




SAN ANTÓN 
EN OTROS PUNTOS DE ESPAÑA


Jaén
  






 

Mi artículo del 2024 en el Diario de León sobre San Antón

 

https://www.diariodeleon.es/articulo/tribunas/oh-glorioso-san-anton-que-cese-tradicion/202401160728312415325.html

¡Oh glorioso San Antón, que no cese tu tradición!

Héctor-Luis Suárez Pérez
 
HÉCTOR-LUIS SUÁREZ PÉREZ16 DE ENERO DE 2024


Casi sin digerir la resaca de «Reyes» y el arranque postvacacional, para muchos, apresurada irrumpe cada año la fiesta de San Antón (día 17). En especial, para las personas vinculadas a procurar que ésta cobre realidad: mi caso y de algunos amigos más en toda la provincia. Gentes que asumen la responsabilidad de mantener esta relevante muestra de nuestro patrimonio inmaterial en el calendario festivo anual.

Fiesta antañona y arraigada, en lo público es muy popular y peculiar en matices, aunque es recoleta en dimensiones de celebración, por nutrida que ésta resulte. Suele presentar una puesta en escena discreta en participación y justa de gentes, en rincones exteriores abrigados del caserío o la iglesia. Circunstancias que le aportan tintes casi íntimos y convierten en muy vivencial y entrañable para quienes se acerquen a ella donde fuere. ¡Vamos, «que invita a repetir»! Y así sucede desde hace siglos en tantos pueblos de las comarcas provinciales que la han mantenido o donde se ha recuperado en los últimos treinta años. Más allá de los ceñidos a lo estrictamente litúrgico, podríamos mencionar lugares de «programa anexo» característico más consolidado, como Acisa las Arrimadas, Algadefe, Antimio Abajo, Astorga, La Bañeza, Bembibre, Cacabelos, Calamocos, Pte.Domingo Flórez, Villademor de la Vega, Villar de los Barrios o León capital.

La despoblación, el olvido, el envejecimiento o el recio invierno leonés, aunque condicionan o merman de algún modo la fiesta, no han conseguido poner fin a la costumbre y la participación popular. Desde perspectivas profanas, callejeras, según cada tradición local, no faltan la hoguera o «lumbre» de la víspera, las subastas de productos del cerdo, tartas o dulces —obsequio del vecindario en recorridos petitorios «cantados»—, la típica rifa del «cerdo de San Antón» —un cochinillo o hasta un «gocho» nutrido en arrobas (hoy envasados al vacío)—, la degustación de calientes «fervudos» de vino, miel y orégano o meriendas y cenas —a modo de «laconadas»—, propias de la fecha. Sin olvidar el recitado de «refranes», de estrofa preludiada por el característico «Oh glorioso San Antonio...» y las «coplas» satíricas de tradición. Ambas, bien «a pie» o a lomos de un pollino y «echadas» en el atrio de la iglesia, frente al Santo, para solaz general o escarnio de absurdos del año.

En la iglesia se producen actos específicos como la misa, la procesión, el repique de campanas, «el canto y ofrecimiento del ramo» al santo —con su «cuelga» de roscas y naranjas, en muchos casos—, y culmina la popular y concurrida «bendición de animales».

Todo al cargo y costumbre de cofradías centenarias o de las distintas comunidades parroquiales rurales.

Por las comarcas  leonesas, en lo devocional y gracias a las órdenes hospitalarias, este buen San Antonio Abad halló arraigo desde el medievo más alejado como ancestral protector de animales domésticos y de trabajo. Vulgo identificado por estas tierras como San Antón, San Antonio «laconero/eiro», «patero», «gochero» o «marranero» y del grupo de «santos barbudos», «con botas» o «de invierno», también según denominación popular. Un Santo, por todo ello, entrañable y bien provisto de antiguas leyendas —no solo asociadas al iconográfico y popular acompañante porcino: «su gochín», también con protagonismo de algún cuervo y recogidas por notorios artistas, como el Bosco—.

Un año más, este que escribe, más allá de «machaconear» con lo dicho —siempre en intento de impregnar sensibilidades sobre estos contenidos—, poco añado en cuanto a novedades de otras ediciones y recogidas en mi blog https://elrincondesanantonenlascomarcasdeleon.blogspot.com/.

No obstante, intentaré hacer breve estado de la cuestión y balance de la celebración de San Antón en la provincia y resto del país en los últimos años.

Una efeméride que, por cierto dada la distribución festiva este año, aparece algo diluida en las redes sociales y «comparte tablón potpurrí» con otras. Es decir, alterna con carteles, avisos o avances de programaciones provinciales de todo tipo para San Blas, Las Candelas, Las Águedas, varias mazcaradas de invierno o algunos «antruejos»/»entroidos» y carnavales. Conjunto al que se añaden algunos tempraneros carteles de Semana Santa que, debido a Fitur, «empiezan ya a asomar» sin, como antaño, esperar el inicio de la Cuaresma para su presentación y difusión.

Tras el desuso y el olvido en entornos rurales —hasta de su particular y popular presencia paremiológica del refranero— y ser desconocida por las generaciones más jóvenes en ámbitos urbanos, la fiesta de San Antón ha pasado a «sonar a muchos» o hasta a ser bien conocida y todo lo que la rodea. De no ser citada en los medios de comunicación, a ser atendida con interés en radio, tv o páginas monográficas en prensa sobre toda la provincia, no solo de la recuperada en la capital.A ello, aquí y en otras provincias españolas, en los últimos treinta años, han contribuido tanto el alto grado de relevancia social adquirido por las mascotas —coprotagonistas de un acto significado de la celebración—, como el atractivo pintoresco despertado por celebraciones tradicionales, identitarias y arcaicas del género patrimonial inmaterial.

Pues, en fría época, todavía en «pascuas» navideñas, ante el éxito: ¡Que viva San Antón!

Impactos en prensa y medios de la provincia en el 2024

 

TRADICIONES - MONTAÑA LEONESA

Por San Antón, Taranilla no falla a la tradición con su 'subasta de los patos'

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Por San Antón, Taranilla no falla a la tradición con su 'subasta de los patos'. 

Rubén a sus 96 años volvió a encargarse de preparar la cesta, repleta de orejas, patas de cerdo o chorizo o donativos, por la que los vecinos pujaron para honrar al patrón de los animales.
En esta ocasión, Miguel Ángel se llevó los 'patos' por 130 euros.

Como cada día de San Antón, en Taranilla hoy han vuelto a escuchar eso de "Ay calabuey, quién da más, más vale, más darán" durante la tradicional 'subasta de los patos', una particular celebración que reúne a todos los vecinos para honrar al Santo, patrón de los animales.  

Un año más, y ya van 56 desde que comenzó a encargarse de la subasta en 1968, Rubén, a sus 96 años, fue el encargado de preparar la cesta para la puja, con las orejas, embutidos y, por supuesto, las patas de cerdo, que en la localidad del municipio de Valderrueda se denominan 'patos'.

Antaño lo hacía la víspera de la festividad, y recorría casa por casa anunciando que "a la puerta llega San Antonio", para recoger en una cesta de mimbre las viandas que cada familia guardaba de la matanza para donar en la subasta.

Una vez lista, al terminar la misa de este miércoles por la festividad de San Antonio Antonio Abad, y después de que los vecinos disfrutasen de un vino dulce, mistela y unas pastas, Rubén anunció "Ay calabuey, quién da más, más vale, más darán" para dar comienzo a la puja, en la que se reunieron unos 40 kilogramos de orejas y 'patos'.

Partieron de 100 euros y, en esta ocasión, fue Miguel Ángel, gerente del Restaurante El Duende de Carricuende de Puente Almuhey, quien se llevó los 'patos' por 130 euros.

 

Al terminar, el pueblo de la Montaña Oriental Leonesa continuó con la celebración con una sabrosa comida popular, como manda la tradición, a base de chanfaina y caldereta en el bar.

Fuente: Diario de Valderrueda

Fotografía: DDV - Subasta de los patos 2024 en Taranilla