jueves, 9 de enero de 2025

San Antón 2025 en León ciudad y provincia

 https://www.leonvirtual.org/fiestas/ciclo-invierno/san-anton-san-antonio-abad/



Juan Pedro Aparicio leerá las Coplas a San Antón en la tradicional celebración en León

Durante la hoguera, la Asociación San Francisco el Real Extramuros organiza también el sorteo del gochín

https://www.lanuevacronica.com/lnc-culturas/juan-pedro-aparicio-leera-coplas-san-anton-en-tradicional-celebracion-en-leon_168447_102.html?fbclid=IwY2xjawHsiW1leHRuA2FlbQIxMQABHQwo5-e0YjGYIwWrckXpYG_oya2xnk5W-zdvFzsmEPAb5MSuV-HkLSpkdw_aem_e5kOhekUEMjCmh-x4-AhmQ


La Asociación San Francisco el Real Extramuros de la ciudad de León celebrará San Antón en la tarde del sábado 18 y mediodía del domingo 19 de enero.

El sábado 18, a las 20:00 horas, en la acera de Botines, volverá a arder la hoguera, en la que Manu Ferrero echará los Refranes del Santo y Jesús San José, “Sanjo” de La Braña, mantenedor del año anterior, pasará el testigo, “la capa”, a quien en este año nos ofrece el regalo de sus “Coplas a San Antón”: Juan Pedro Aparicio.

Todo estará acompañado de la música y bailes del Colectivo Xeitu, para llegar al sorteo del gochín y los productos donados por establecimientos colaboradores, recogidos por la ciudad en la mañana previa, a son de dulzaina y tamboril, y no faltando los panes, cotinos, y ferbudo que degustar.

Ya el domingo, y en la parroquia de San Marcelo, la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y del Silencio, antes del inicio de la misa de las 13:00 horas, dará las vueltas a la iglesia con la imagen del Santo y, tras dicha misa, participará en la bendición de mascotas en la que cooperan las Protectoras de Animales y Plantas, acompañados de nuevo por los Refranes tradicionales y el Canto del Ramo.













En Laguna de Negrillos la Cofradía de San Antonio Abad cumplirá un año más con una tradición que se remonta casi a 500 años con la celebración del patrón. Como cada año, desde hace casi medio milenio, los hermanos de la Cofradía (y más recientemente las hemanas) lucirán capa y sombrero, un atuendo que caracteriza a los hermanos de esta singular cofradía que ha sido heredada de padres a hijos entre los miembros de unos determinados apellidos de Laguna de Negrillos, en concreto 7.  La fiesta por San Antonio tendrá lugar el domingo, 19 de enero, aunque los actos comenzarán el sábado, 18 de enero, con el rezo de vísperas y el reparto de la colación en la iglesia de Nuestra Señora del Arrabal (19:00horas). A continuación habrá una merienda de confraternización en El Jardín (20:00 horas). Este año la mayordoma será Amaia Rodríguez Cubero.  



El domingo, 19 de enero, será la fiesta en honor al Santo. Habrá misa en la iglesia de Nuestra Señora del Arrabal (13:00 horas) y a continuación tendrá lugar la tradicional bendición de los animales y la subasta de dulces y tartas. Si hubiera algún voluntario que quisiera echar algún refrán o copla al Santo será el momento. La fiesta continuará con una comida de hermandad en El Jardín.  El lunes, 20 de enero, será la misa en honor a los hermanos y hermanas difuntos de la Cofradía.

El magazín del sureste de León - AÑO DOCE 
Redacción

Lunes, 13 de Enero de 2025

La festividad se celebra los días 17 y 18 de enero
https://sahagundigital.com/art/14420/rimas-y-coplillas-regresan-a-las-graneras-por-san-anton

Rimas y coplillas regresan a Las Grañeras por San Antón

Juegos infantiles, subasta de roscas, concurso de refranes, campeonatos de brisca y dominó, degustación, conciertos...




La localidad leonesa de Las Grañeras se prepara para vivir unos días de intensa actividad festiva en honor a su patrón, San Antonio. Los días 17 y 18 de enero, las calles de esta pedanía de El Burgo Ranero se llenarán de vida y color, con una programación que aúna tradición, diversión y devoción religiosa. 

 
La celebración comienza el viernes por la mañana con un pasacalles que recorrerá el pueblo anunciando el inicio de las fiestas. Tras la celebración de una misa en honor al santo (12:00 horas) y la bendición de animales, la imagen de San Antonio y una ofrenda de roscas, -que después de bendecidas saldrán a subasta- son ubicadas a las puertas de la iglesia. En este lugar, jóvenes y mayores escenifican uno de los capítulos más destacados del acto: el recital de refranes. Así llaman en Las Grañeras a las rimas y coplillas dedicadas al patrón en las que se hace memoria de lo pasado durante el año, se cuenta alguna historia simpática o se pide por el bien del pueblo y sus gentes. 
 
A continuación, tendrá lugar un baile vermú y, ya por la tarde, la atención se centrará en un campeonato de brisca con jugosos premios, al que seguirá una degustación de queso y jamón. Para cerrar la jornada, se contará con la actuación de la cantante Amina Rincón.
 
Llegado el sábado, la misa en honor a los difuntos vendrá seguida de un nuevo concurso de refranes y la subasta de roscas. Y, al llegar la tarde, los más pequeños disfrutarán de pintacaras y juegos infantiles, mientras que los adultos podrán participar en el campeonato dominó, con atractivos premios como lechazos, marisco y productos locales. El broche final a los festejos patronales lo pone el concierto de la cantante Tamara.
 
Programa 
Viernes, 17 de enero
11:45 horas - Pasacalles
12:00 horas - Misa en honor a San Antonio y bendición de animales; concurso de refranes, con premio para todos los participantes, y subasta tradicional de roscas
13:30 horas - Baile vermú en el bar 'El Maestro'
17:30 horas - Campeonato de brisca Inscripción de un euro por persona. Primer premio tres lotes de aceite y un jamón; segundo, tres lotes de miel de la zona; tercero, tres lotes de dulces de la zona. Bar 'El Maestro'.
20:00 horas - Degustación de queso y jamón
22:00 horas - Baile amenizado por la cantante 'Amina Rincón'
 
Sábado, 18 de enero
12:00 horas - Misa por todos los difuntos, concurso de refranes y subasta tradicional de roscas
17:00 horas - Pintacaras y juegos para niños y niñas en las escuelas
17:30 horas - Campeonato de dominó. Inscripción de seis euros por pareja. Primer premio, un lechazo; segundo, dos cajas de langostino y tercero, dos botellas de vino y dos chorizos. Bar 'El Maestro' 

22:00 horas - Baile amenizado por la cantante 'Tamara'









miércoles, 1 de enero de 2025

Desde la iconografía, algo alrededor de la pequeña esquila de San Antón, en este caso, de mano

 Ya se acerca: 18 días



 .

https://artescolapio.org/pb0059/ 



Contemplamos ahora una nueva representación de San Antón. En esta ocasión, su autor lo ha representado leyendo el Libro Sagrado, en alusión a su permanente dedicación a la oración, y con una campanilla en su mano izquierda, símbolo también frecuentemente a él atribuido por los artistas.  

El origen de este atributo quizás se deba a que cuando en la Europa del siglo XI, se produjo una terrible epidemia de erisipela, que causó gran mortandad, fueron los religiosos de la Orden de los Antonianos quienes se ocuparon de cuidar a los enfermos, quienes anunciaban su llegada haciendo sonar una campana. 

Asimismo, muchos de quienes fueron afectados por la epidemia, dijeron haberse curado invocándose a San Antón, por lo que la enfermedad pasó a denominarse “Fuego de San Antón”.  Aquí se le representa también con manto y capucha de monje, y dibujada una “T” sobre su hombro izquierdo, cuya muy frecuente asociación con el santo, pueda deberse a que en el antiguo Egipto este signo era símbolo de inmortalidad, por lo que fue adoptado –a su vez– cono símbolo de salvación por los cristianos. En cuanto a la técnica pictórica del lienzo, cabe resaltar las formas angulosas con que el artista ha representado el hábito, dotándolo así de apariencia escultórica.





La palabra erisipela deriva del griego ἐρυσίπελας, piel roja. Un nombre que fue usado por los médicos de la antigüedad como Hipócrates, Galeno o Celso, para designar una enfermedad que evidentemente cursaba con enrojecimiento de la piel, pero que no parece corresponder al diagnóstico que realizaríamos actualmente. En una palabra, se referían a una mezcla de diversas enfermedades no bien individualizadas.

Así pues, la enfermedad que hoy conocemos como erisipela fue confundida en la Edad Media con otras afecciones, especialmente con el ergotismo, enfermedad producida por la intoxicación por el cornezuelo de centeno, un hongo parásito de este cereal (Claviceps purpurea), que se presenta con el aspecto de un pequeño cuerno negruzco en las espigas de centeno. Era frecuente que las clases populares consumieran pan de centeno (el pan blanco estaba reservado para los caballeros). La parasitación del centeno debía ser muy extendida en el medievo, y el polvo rojizo resultante de moler los hongos pasaba desapercibido al mezclarse con la harina oscura del centeno. El alcaloide responsable de esta intoxicación era la ergotamina (de la que deriva el ácido lisérgico), que producía alucinaciones, convulsiones y vasoconstricción arterial que podía conducir a la necrosis de los tejidos y a la aparición de gangrena en las extremidades.  Tenemos referencias de diversas epidemias de esta enfermedad, documentadas desde el s. IX al XVII, y que coincidían con malas cosechas y períodos de hambre, en los que los campesinos tenían una deficiente alimentación, probablemente basada solo en algunos mendrugos de pan negro contaminado.
Retablo de San Antonio (fragmento) en el que puede verse un fraile antoniano atendiendo a los enfermos del fuego de San Antonio. MNAC (Barcelona) Foto: X. Sierra.

La enfermedad empezaba con un frío intenso y repentino en todas las extremidades para convertirse después en una sensación de quemazón aguda y por eso era conocida como mal de los ardientes o Fuego de San Antonio. Se podían producir convulsiones y alucinaciones. Muchas víctimas lograban sobrevivir pero quedaban mutiladas: podían llegar a perder una o más extremidades.

El fuego de San Antonio estaba tan extendido que incluso se fundó una orden religiosa, los antonianos, los monjes de la Tau azul (el símbolo de San Antonio), que estaban dedicados a atender este tipo de enfermos. Los enfermos acudían en peregrinación a la abadía de San Antonio, en Saint-Antoine-l'Abbaye, cerca de Grenoble (Francia) donde se conservaban las reliquias de este santo, con la esperanza de ser curados. Los monjes, tras los ritos religiosos pertinentes, lavaban a los enfermos y los alimentaban adecuadamente. Al parecer, algunos de ellos conseguían curarse, al mejorar su dieta y evitar el centeno parasitado. El Hospital de la Orden de San Antonio de Viena, ya bien avanzado el siglo XVII, poseía una abundante colección de miembros, unos blanqueados y otros ennegrecidos, recuerdo de los enfermos que ahí habían recibido asistencia.

domingo, 4 de febrero de 2024

Algunos datos sobre tradiciones en la Provincia Leonesa de Alonso Ponga rescatados del Cara libro / Facebook

 

Biblioteca Gonzalo de Berceo 

https://www.facebook.com/photo/?fbid=770827305091492&set=a.459220889585470&locale=es_ES

Fotografía tomada de http://torrijosysucomarca.blogspot.com.es/ 

EL CULTO POPULAR A SAN ANTON (Castilla y León)
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Como el santo era abogado de los cerdos y éstos le estaban especialmente dedicados, este animal es parte central del folklore en su fiesta. En nuestras tierras tenemos la típica figura de "el gocho Antón" o "el marrano Antóm".

Era éste un cerdo que andaba solo por el pueblo, a veces con una campanilla al cuello y otras sin distintivo especial; todo el mundo lo conocía y lo respetaba. Cuando se extraviaba se tocaba a concejo y se hacían partidas de hombres para ir a buscarlo, puesto que era la representación del culto a San Antón hecha por todos los vecinos. En la Comarca de Los Oteros (León), era un devoto del santo quien regalaba el cerdo, y le engordaban entre todos, existiendo la costumbre de que en la casa que entrase tenían que darle de comer lo que quisiese. En Mayorga de Campos (Valladolid) el clero era el que compraba el cerdo. En ambos casos se subastaba el animal el día 17 de enero, y lo que se sacaba era destinado al culto en honor de San Antón. En San Román de Hornija (Valladolid) (17) también se alimentaba un cerdo entre todos los vecinos, pero la costumbre había establecido que el cerdo era para aquél en cuya casa entrase el día de San Antón, lo que daba origen a gran cantidad de escenas de picaresca, encaminadas a conseguir que el cerdo entrase en tal casa y no en la del vecino.

Estos cerdos que andaban sueltos en la calle alimentados por la caridad pública, probablemente proceden de la costumbre ya señalada de la cofradía de los "Antonianos" (18); en cualquier caso es una práctica antigua y muy extendida en Europa (19).

Este andar de casa en casa del cerdo dio origen a algunos dichos, como el que se aplica a una persona que siempre anda de un lado para otro y descuida sus cosas "ese es como el gocho Antón...".

Ofrendas al Santo


Por la teoría de la magia homeopática (lo similar produce lo similar) se explica el hecho de que las ofrendas que mayor prodigalidad alcanzan en esta fiesta son aquellas donde entran partes del cerdo, que a manera de exvotos se empezaron a llevar al santo en acción de gracias por la curación del animal.

Las principales donaciones de cerdo que se hacen son: las patas ( también llamadas pies o patos en otros sitios), lacones y la cachucha. Estas son las ofrendas más generales y extendidas por todos los pueblos, aunque hay algunos sitios donde se dan ligeras variantes: En Benuza (León) se recogían los obsequios en varios cestos: En uno se ponían las velas, en otro el lino y la lana, y en otro los lacones y cachuchas ; al acabar la misa se repartía lo recogido de la siguiente manera: las velas para el santo, los lacones y cachuchas para el cura, y el lino y la lana se subastaban, yendo a parar el dinero obtenido a la cofradía. En Pobladura de las Regueras ( León) se hacía un ramo con los pies de cerdo, que se subastaba a la salida de misa; el importe conseguido se destinaba al culto. En Santibáñez del Toral (León), el mozo soltero más viejo era el encargado de recoger por las puertas algo de cerdo o algún producto de huerta que posteriormente se subastaba.

El ofrecimiento de partes del cerdo a San Antón está reflejado en este refrán recogido en Sigüeya -Benuza- (León): "En la fiesta de San Antón, ofrece el pobre de su cochino a su patrón". En Morgovejo (León} se ofrecen patas de cerdo que se subastan a la salida de misa. Esta costumbre de ofrecer las patas de cerdo, es quizás la más extendida en todos los lugares. El pueblo ofrece las patas al santo como agradecimiento por algún favor recibido, pero de alguna manera es consciente del destino que llevarán esas dádivas, y por eso en San Román de Hornija (Valladolid} -donde a la salida de misa era costumbre "echar relaciones"-, decían esta coplilla:

Oh glorioso San Santón
¿qué haces en ese tablón
con la cabeza tan dura?
No te doy los pies de cerdo
porque te los come el cura.

En Aguilar de Campos (Valladolid} los cofrades piden por las casas y lo que recaudan lo ofrecen a los pobres. En Roales de Campos (Valladolid) se ofrecían partes de cerdo y productos de la cosecha. En Alcuetas (León} el presidente de la Junta Vecinal salía con un saco al hombro por las casas, y los vecinos le echaban allí lo que quisiesen dar de la cosecha del año anterior. El producto de esta colecta se destinaba a la misa en honor del santo. En Olmos de Esgueva (Valladolid} la fiesta tomaba carácter comunitario, pagaba la misa el Ayuntamiento y a la salida de misa bendecían una serie de productos del campo. En Villanubla (Valladolid} se llevaban a la iglesia los animales para ser bendecidos, y además se llevaban legumbres y partes de la cosecha que posteriormente se volvería a traer otra vez a casa. En Villalba de los Alcores (Valladolid} el día de San Antón era voto de villa (20}.

Bendición de los animales

La bendición de los animales en este día se remontaría a la Edad Media, coincidiendo con el patronazgo del santo sobre ellos. En los pueblos campesinos, se aplicaba fundamentalmente a los animales de labor, o a los ganados, para lo cual llevaban a estos a las puertas de la iglesia. Muchas veces ante la imposibilidad de bendecir a todos, se mandaba una representación de los mismos, pero la bendición se hacía extensiva a la generalidad. En Vizcaínos de la Sierra {Burgos} los mozos iban a misa con los burros bien adornados; a la salida se les bendecía, y daban unas vueltas a la iglesia a todo correr. En Tudela de Duero (Valladolid) un hombre adornaba un caballo y con él daba vueltas alrededor del pueblo seguido por los chiquillos; a continuación iba a la iglesia, donde el cura le bendecía {21}. En Mayorga de Campos {Valladolid}, Sahagún {León}, Valencia de D. Juan {León} y varios pueblos más de la Tierra de Campos, la juventud iba a misa con los burros y los caballos muy adornados; después de la misa eran bendecidos estos animales, y a continuación hacían cabalgadas y se "echaban refranes" ante la imagen del santo.

Muchas veces los animales que no habían sido bendecidos, participaban de la bendición de una manera indirecta: En Olmos de Esgueva {Valladolid} se bendecía la cebada que después se daba a los animales. En Bembibre {León} se bendicen unas "bollas" -panecillos de forma vagamente antropomorfa que son típicos de ese día-, de los cuales comen posteriormente las personas y, finalmente, los animales. En Roales de Campos {Valladolid} se comía ese día como dulce típico "Las rosquillas de San Antón" que se hacían con granos de anís; "se llevaban a la iglesia para bendecirlas y se las volvía a llevar a casa y se comían, se daban algunos trozos a los animales y también se les daba pan bendecido ese día..., estas rosquillas tenían formas como de muñecos, nidos de pájaros, etc. ..".

La costumbre del pan bendito el día de San Antón, nos parece que nada tiene que ver con la costumbre del "pan de los pobres" de San Antonio de Padua, puesto que si el elemento es el mismo, la intención que mueve a cada uno de los actos es distinta. El hacer muñecos y otras- figuras con pan puede responder a los mismos móviles que los rituales mágicos del totemismo, donde se pretende comer a la divinidad o algo que represente a ésta para alcanzar las cualidades de la misma {22). El hecho de dar a los animales algo bendito a comer para obtener su curación entronca con una serie de ritos que se hacen por diversas partes de León en la noche de San Juan.
[...]
Manifestaciones populares en torno a S. Antón en algunas zonas de Castilla y León
ALONSO PONGA, José Luis

Revista Folklore número: 002, Año: 1981, pps 3-10 (funjdiaz.net)


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Fotografía tomada de http://torrijosysucomarca.blogspot.com.es/ y a la que acompaña el siguiente comentario:
El "Guarro Antón" se pasea por la plaza de Gerindote en el año 1959. Así se llamaba a un cerdo que se soltaba por las calles del pueblo, durante todo el año, para ser alimentado con la caridad de los vecinos. Después, llegado el día 17 de enero, festividad de San Antón, el animal era sorteado entre los habitantes de la población.

Todavía en nuestros días existe el dicho, para gastar bromas a los más "andorreros", amantes de la calle y el bullicio, de llamarles "Guarro Antón".
Publicado por Juan Antonio Morales Gutiérrez